¿Cuando debemos extraer la muela del juicio?

¿Cuando debemos extraer la muela del juicio?

La “muela del juicio” o “cordal” es el nombre por el que se conoce a los terceros molares.
La erupción del tercer molar suele ocurrir entre los 18 y los 22 años. En general, los terceros molares inferiores son los dientes impactados con mayor frecuencia.
Podemos considerar a una  pieza dentaria retenida o incluida a la cual no alcanza el plano oclusal después del cierre completo de sus raíces.
Cuando hablamos de cordal incluido nos referimos a las piezas tanto de el maxilar superior como de la mandíbula. Un cordal impactado es aquel cordal incluido totalmente rodeado de tejido óseo Los cordales que presentan mas frecuentemente dificultades son los cordales inferiores. Los cordales superiores suelen ser más fáciles de extraer y no suelen presentar problemas postoperatorios.
Como norma general ninguna pieza dentaria debe extraerse sin una causa bien definida. Toda forma de cirugía  presenta algún riesgo de complicaciones y existe una morbilidad inevitable asociada a la extracción de piezas dentarias.
¿Cuando se debe desaconsejar la extracción de la muela del juicio? 
– Cuando exista un espacio adecuado para su extracción y en los niños aunque parezca impactado, ya que puede cambiar de posición.
– Cuando existan otras enfermedades que aumenten de una forma importante el riesgo quirúrgico.
– En el caso de cordales profundamente impactados sin otra patología, especialmente cuando estén completamente cubiertos de tejido blando y/o hueso, ya que existe de perdida de soporte óseo del segundo molar.
– Cuando el tercer molar está profundamente impactado sin evidencia de patología y en estrecha relación con el nervio dentario inferior, o cuando existe una mandíbula extremadamente atrófica.
– En ocasiones se indica la extracción del cordal por motivos ortodóncicos. Sin embargo, existe evidencia de que la exodoncia de los cordales inferiores no previene , limita ni cura el apiñamiento de los incisivos inferiores.
¿ Cuando se debe indicar la exodoncia de la muela del juicio?
Existen algunas indicaciones claras para la extracción:
– La infección previsible, cuando ha existido dolor o molestias de manera recurrente, o cuando ha habido múltiples intentos de tratamiento conservador
– Se aconseja la extracción cuando los pacientes han experimentado infecciones significativas asociadas al cordal, especialmente con la presencia de pericoronaritis, celulitis, abscesos o paología pulpar o periapical intratable.
– Se aconseja la exodoncia de los cordales semiincluídos, por el riesgo de infección, cuando el paciente, por motivos personales no pueda tener un acceso rápido y fácil al tratamiento quirúrgico.
– Cuando el riesgo de la retención es mayor que el de la exodoncia, por ejemplo, antes de la radioterapia o cirugía cardiaca.
– Cuando el cordal pueda complicar el tratamiento quirúrgico de una cirugía ortognática u otro procedimiento quirúrgico sobre la mandíbula, como el caso de las fracturas de la mandíbula o patología tumoral.
– Cuando un segundo molar debe ser extraído, es recomendable extraer simultáneamente el tercer molar siempre que este no tenga posibilidad de erupcionar a la posición del segundo molar.
– La angulación mesial de un tercer molar inferior entre 40-80º con un punto de contacto en la union amelocemental del segundo molar condiciona la aparición de caries en esa zona, por lo que la extracción de la muela del juicio profiláctica  puede prevenir la formación de una caries cervical.
– Cuando existe formación de bolsa periodontal entre el tercer molar impactado y el segundo molar parece que si la exodoncia del cordal se retrasa mas allá de los 30 años la situación será irreversible . La exodoncia del cordal antes de esa edad permitirá la reparación del tejido periodontal dañado. Los cordales inferiores horizontales son los que producen una mayor pérdida ósea distal al segundo molar.
– Cuando un cordal se asocia a un quiste dentígero, la exodoncia y exéresis completa del quiste están indicadas.
– La situación con respecto a un dolor facial atípico es de difícil decisión, y la extracción de un cordal profundamente incluido sólo debe ser considerada como último recurso y siempre que el paciente señale esa zona como el origen del dolor.
Referencia
– Protocolos clínicos de la Sociedad de Cirugía Oral y Maxilofacial. Cordales incluidos
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